martes, 20 de julio de 2021

ALFRED JARRY. Costumbres de los ahogados

 Alfred Jarry

COSTUMBRES DE LOS AHOGADOS

    Hemos tenido ocasión de entablar relaciones bastantes íntimas con estos interesantes borrachos perdidos del acuatismo. Según nuestras observaciones, un ahogado no es un hombre fallecido por sumersión, contra lo que tiende a acreditar la opinión común. Es un ser aparte, de hábitos especiales y que se adaptaría a las mil maravillas a su medio si se lo dejase residir un tiempo razonable.

    Es notable que se conserven mejor en el agua que expuestos al aire. Sus costumbres son extrañas y, aunque ellos gustan desempeñarse en el mismo elemento que los peces, son diametralmente opuestas a la de éstos, si se permite expresarnos así. En efecto, mientras los peces, como es sabido, navegan remontando la corriente, es decir en el sentido que exige más de sus energías, las víctimas de la funesta pasión del acuatismo  se abandonan a la corriente del agua como si hubieran perdido toda energía, en una perezosa indolencia. Su actividad sólo se manifiesta por medio de movimientos de cabeza, reverencias, zalemas, medias vueltas y otros gestos corteses que dirigen con afecto a los hombres terrestres. En nuestra opinión, estas demostraciones no tienen ningún alcance sociológico: sólo hay que ver en ellas las convulsiones inconscientes de un borracho o el juego de un animal.

    El ahogado señala su presencia, como la anguila, por la aparición de burbujas en la superficie del agua. Se los captura con arpones, lo mismo que a las anguilas; el uso de garlitos o líneas de fondo resulta a este efecto menos provechoso.

    En cuanto a las burbujas, se puede caer en el error por la gesticulación desconsiderada de un simple ser humano que sólo se halla en el estado de ahogado provisorio. En este caso, el ser humano no es en extremo peligroso y en todo comparable como lo hemos dicho más arriba, a un borracho perdido. La filantropía y la prudencia exigen distinguir dos fases en su salvamento: 1) la exhortación a la calma; 2) el salvamento propiamente dicho. La primera operación, imprescindible, se efectúa muy bien por medio de un arma de fuego, pero hay que estar familiarizado con las leyes de la refracción; en la mayoría de los casos, basta con un golpe de remo. Sólo queda –segunda fase– capturar al objeto por el mismo método que a un ahogado ordinario.

     Es raro que los ahogados se desplacen formando bancos, a la manera de los peces. De ello se puede inferir que sus ciencias sociales son aún embrionarias, a menos que se juzgue más simple suponer que su combatividad y valor guerrero es inferior al de los peces. Es por ello que éstos se comen a aquellos.

     Estamos en condición de probar que hay un solo punto en común entre los ahogados y los demás animales acuáticos; desovan como los peces, aunque sus órganos reproductores, para el observador superficial, parezcan conformados como los de los humanos. Desovan, a pesar de esta grave objeción: ninguna ordenanza de la prefectura protege su reproducción por la veda momentánea de su pesca.

     Corrientemente, un ahogado se vende a 25 francos en el mercado de la mayoría de los departamentos, constituyendo una fructífera y honesta fuente de recursos para la población ribereña. Sería pues de interés patriótico fomentar su reproducción; de lo contrario, a falta de esa medida, sería grave la tentación, para el ciudadano ribereño y pobre, de fabricar ahogados artificiales, igualmente merecedores de la prima, por medio del maquillaje por vía húmeda de otros ciudadanos vivos.

     El ahogado macho, en la estación del desove, que dura casi todo el año, se pasea en su desovadora, descendiendo como de costumbre la corriente, la cabeza hacia adelante, la cintura levantada, las manos, los órganos de desove y los pies meneándose sobre el agua. Permanece de buen grado balanceándose entre las hierbas. Su hembra también desciende la corriente, con la cabeza y las piernas volcadas hacia atrás y el vientre al aire.

     Así es la vida.

sábado, 17 de julio de 2021

A LAS PUERTAS DE LA LITERATURA DEL SIGLO XX. LOS PRECURSORES

    Las últimas décadas del siglo XIX anticipan lo que germinará en la literatura y en el arte durante las primeras décadas del siglo XX y continuará influenciándolo durante las décadas posteriores. Si en lo político-social se considera que el siglo XIX fue un siglo largo, pues en realidad comenzaría con ls Revolución Francesa y la Independencia de EE.UU a fines del siglo XVIII, y terminaría con la Primera Guerra Mundial, en lo cultural el siglo XX podemos considerar que comenzó antes, con todo su estallido de ruptura con lo anterior (con todo o casi todo lo consagrado hasta el momento a lo largo de la historia socio-cultural). Y esa movida nace en la cultura francesa, fiel a su condición de origen de las ideas avanzadas de los siglos XVII y XVIII, y su historia posterior de conflictos prolongados  fértiles en ideas.

   Entre esos precursores que ejercieron una notable influencia posterior, sin la cual no es posible comprender gran parte de la gran literatura del siglo XX, inclusive en Cortázar, Borges, Macedonio Fernández, Roberto Arlt y Mario Vargas Llosa, se destaca como iniciador Alfred Jarry (1873-1907).

   El humor, la ironía, el desenfado, la irreverencia, y una sutil crítica social, apartándose de los convencionalismos, dentro de una creatividad que por sus características podrían ser consideradas surrealistas y de vanguardia, constituyeron la nota distintiva de Jarry. El placer de la ficción contra la seriedad de la sociedad respetable y convencional. Y una influencia revulsiva  sobre la conducta de las personas, que en el caso personal lo llevó al desorden mental: derrochó su fortuna heredada en sus proyectos culturales, tuvo conductas claramente antisociales, identificándose en lo personal con sus personajes de ficción.

Jarry, algo así como formal

Jarry, bohemio desafiante

 Jarry, por Ferdinand-Auguste Cazals (Francia, 1865-1941)


Jarry fue un escritor excéntrico hasta el escándalo. Mientras Europa se celebraba a sí misma en la belle époque de optimista prosperidad burguesa anterior a la Gran Guerra de 1914, el teatro grotesco de Jarry desenmascaraba la hipocresía, la absurdidad y la violencia que estaban detrás de las buenas maneras de la sociedad burguesa, de la que fue un crítico hilarante y cruel. Su experimento teatral y literario culmina en la invención de nueva "ciencia": la patafísica, una ciencia burlesca que se propone estudiar las leyes que regulan las excepciones a las reglas.

 Retrato de Jarry por Félix Vallotton (Francia, 1865-1925)

 Jarry en su pasión, la bicicleta (que nunca terminó de pagar)

   De su producción, vamos a seleccionar su "Costumbres de los ahogados" y las obras de teatro sobre el Padre Ubú:"Ubú rey", y "Ubú encadenado", sátira sobre el autoritarismo que prefigura la imagen que habrá en la novela latinoamericana sobre las dictaduras del continente y la crítica beat y hippie a la sociedad burguesa de los países desarrollados y no tanto. (https://descargargratislibros.com/ubu-en-bicicleta/).

  

 https://es.wikipedia.org/wiki/Alfred_Jarry

http://www.arenalibros.com/fichas_libros/Ficha_D%C3%ADas%20Noches_Jarry.htm

http://efectoalquimia.blogspot.com/2009/10/alfred-jarry.html

Ubú según  Jarry

El Padre Ubú en escena


Los cuentos de Jarry que incluyen entre otros su célebre "Costumbres de los ahogados"  se pueden leer y descargar en https://cupdf.com/document/jarry-alfred-relatos-patafisicos.html pese a algunos defectos de edición



Ubú rey  

https://anagal.files.wordpress.com/2007/08/web13ubu.pdf

Mi traducción personal de Ubu roi, con análisis crítico, notas, comentarios y glosario en 

https://drive.google.com/file/d/1QHmfZC9Ko1fhAxQoXITQ0WHZQ3_mc-dV/view?usp=drive_link

Ubú en la colina  (adaptación para marionetas de Ubú rey)

https://drive.google.com/file/d/18uz0FBJpDb957HquLYh2yv2bpemRAQW0/view?usp=sharin

Ubú cornudo

https://drive.google.com/file/d/1ykmIRD9uqjMW_wEzPPxkR3VM1cF56lf9/view?usp=drive_link

Ubú encadenado  https://qdoc.tips/alfred-jarry-ubu-encadenado-pdf-free.html


ÍNDICE


jueves, 15 de julio de 2021

RINCÓN DE POESÍA. Leopoldo Marechal "Didáctica de la alegría"

 Leopoldo Marechal

Didáctica de la alegría (fragmentos)

Desertarás primero la Tristeza,

Con su país de soles indecisos

   Y de rumiantes vacas.

La Tristeza es el juego más tramposo del diablo:

Tiene las presunciones de una Musa frutal,

y sólo es un pañuelo con que se suena el alma

     su nariz en resfrío.

Elbiamor, ¿qué dirías de una lámpara hermosa,

           pero sin luz adentro?

   Tal es, yo te lo juro, la Tristeza:

   es igual a esos platos de vitrina

que nunca recibieron y no recibirán

 ni una manzana verde ni un cuchillo.

 

………………………………………………………………………

 

Si la Tristeza es ya tu inquilina morosa,

Échala de tu casa, pero sin altivez.

Le dirás que se lleve su catre y su baúl,

Que se ponga su gorro de astracán o de lluvia

Y que se vaya, en fin, a pisar hojas muertas

O a tocar los llorosos violines del hastío.

 

……………………………………………………………………………

 

Tomo un pedazo de pan duro,

   lo remojo en el agua

 y lo doy a los pájaros de arriba.

 Come un gorrión el pan y luego tiende

     sus alas al espacio:

Elbiamor, el pan duro se ha convertido en vuelo.

 Se nutre de mi pan una calandria

Y en seguida retoma su profesión del trino:

Elbiamor, el pan duro se ha transformado en música.

No es bueno destruir el pan duro del alma:

 vale más remojarlo y transmutarlo

 ya en altura de vuelo ya en canción.

viernes, 9 de julio de 2021

ODA ESCRITA EN 1966 (Jorge Luis Borges)

ODA ESCRITA EN 1966 (Jorge Luis Borges)

Nadie es la Patria. Ni siquiera el jinete
Que, alto en el alba de una plaza desierta,
Rige un corcel de bronce por el tiempo,
Ni los otros que miran desde el mármol,
Ni los que prodigaron su bélica ceniza
Por los campos de América
O dejaron un verso o una hazaña
O la memoria de una vida cabal
En el justo ejercicio de los días.
Nadie es la Patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la Patria. Ni siquiera el tiempo
Cargados de batallas, de espadas y de éxodos
Y de la lenta población de regiones
Que lindan con la aurora y el ocaso,
Y de los rostros que van envejeciendo
En los espejos que se empañan
Y de sufridas agonías anónimas
Que duran hasta el alba
Y de la telaraña de la lluvia
Sobre negros jardines.
La Patria, amigos, es un acto perpetuo
Como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
Un solo instante, nos fulminaría,
Blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la Patria, pero todos debemos
Ser dignos del antiguo juramento
Que prestaron aquellos caballeros
De ser lo que ignoraban, argentinos,
De ser lo que serían por el hecho
De haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de aquellos muertos;
Nuestro deber es la gloriosa carga
Que a nuestra sombra legan esas sombras
Que debemos salvar.
Nadie es la Patria, peto todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
Ese límpido fuego misterioso.

 https://www.facebook.com/watch/?v=990601231683630