lunes, 3 de junio de 2024

INTERTEXTUALIZANDO

 

"Mis nervios desafinan con la misma frecuencia que mis primas. Si por casualidad, cuando me acuesto, dejo de atarme a los barrotes de la cama, a los quince minutos me despierto, indefectiblemente, sobre el techo de mi ropero" . OLIVERIO GIRONDO

 

Entonces, cuando me preguntan alarmados qué me sucede, si me siento bien, si tomé algo, me encierro en mi silencio pues no puedo explicarlo, hasta que ante la presión de las preguntas insistentes, me descargo

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.  PABLO NERUDA :Walking around

 

Y recuerdo mi infancia en un pueblo rural, un pequeño mundo en el que se entremezclaban la vida cotidiana, los libros de historia y de fábulas con animales, gente que había viajado por el mundo y contaba sus enfermedades, la educación religiosa, cargada de sufrimientos y terror, el valle de lágrimas, los trabajos y los días 

Las estaciones, el viento, el mar, los árboles, los pájaros. Los pájaros, esos que cantan, que salen de viaje, que matamos; los pájaros desplumados, destripados, comidos cocidos en los poemas o clavados en las puertas de los graneros.

     También la carne, el pan, el cura, la misa, mis hermanos, las verduras, las frutas, un enfermo, el médico, el cura, un muerto, el cura, la misa de difuntos, las hojas vivas, Jesucristo cae por primera vez, el Rey Sol, el pelícano cansado,

el mínimo común múltiplo, el general Durakine, Petit Chose, nuestro ángel de la guarda, Blanca de Castilla, el tamborcillo Bara,  el fruto de nuestras entrañas, el cura, solo o con un compañerito, la zorra, las uvas, la retirada de Rusia, Clanche de Bastille, el asma de Panamá y la artritis de Rusia, las manos sobre la mesa, J.C. cae por enésima vez, abre mucho el pico y deja caer el queso para reparar el irreparable ultraje de los años, la nariz de Cleopatra en la vejiga de Cromwell y hete aquí que el mundo cambia de cara; así crecíamos, íbamos a misa, nos instruíamos y algunas veces jugábamos con el asno en el jardín.

e irrumpen en mi memoria las narraciones insólitas de don Carmelo, electricista radioficionado, y lector de novelas de andanzas fabulosas, que nos contaba historias fantásticas para entretenernos, convenciéndonos de la veracidad de sus aventuras locas cada vez que tomaba unos cuantos pingüinos de más

»Sírvamme el hielo en su armario y el armario en su árbol, o denme simplemente una pata de pollo, pero no jueguen conmigo, no jueguen, repito, he visto ya muchos árboles, árboles como los de aquí, calvos en invierno, rizados en verano, más o menos grandes, pero de una madera tal que les provocaría el asco de los veladores, y también cocodrilos, que por otra parte ya no puedo soportar, entiéndanme bien, mocosos, hablo de grandes cocodrilos, de enormes cocodrilos, esos que lloran de vergüenza a la vista de un bolso, y de todos los grandes animales perjudiciales para la agricultura que van a buscar trabajo a las fábricas.

     »Y el día de Navidad, mientras regresaba en piragua, no sabía qué hacer: si reír al aire libre, comer hombre, beber orina de los muertos o cantar una canción. 

      »Desnudo, parejas las piernas, me dormí sobre la arena y hete aquí que vuestra difunta madre viene a comer en mi mano, a pastar mi pelambre.

   »Lanzo un grito, me despierto y me hallo rodeado de los grandes estancados de agua dulce: los zuavos, los perros del comisario, los misioneros de cola prensil.   JACQUES PRÉVERT, Recuerdos de familia o el ángel carcelero

 MI PRODUCCIÓN LITERARIA (LFG)

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