lunes, 18 de diciembre de 2023

TANGO DEL PERDEDOR

 Yo he soñado con ser lluvia dorada

o un cisne para vos, como el de Leda

mientras contemplo tu andar o tu sonrisa

que me hace sentir feliz entre las nubes.

Pero vos me hacés sentir que soy un ganso enamorado

y que el granizo me golpea la cara.

 

Te veo como si tuvieras una naturaleza mágica

de hada que hace que todo sea maravilloso;

al acercarme me encuentro con una horrible bruja

con el cuerpo de la serpiente enroscada en el árbol de la vida,

y  siempre te perdono como los viejos del Tribunal ante Friné.

 

Ya no sé qué hacer con el tango de mi vida

si me ponés un rock and roll o un mambo de Pérez Prado en el equipo.

Yo me estoy derritiendo frente a vos

como un pulpo en el Sahara a la hora de la siesta.

Siento que soy como una piedra que se va desbarrancando  por el precipicio.

Camino por la vida como a contramano del corso

como un ciego que mira hacia el cielo esperando percibir la luz de su estrella hasta que los ojos se le gasten horadados de vacío.


Me caigo y sigo andando a los tropiezos

movilizado por un algo incomprensible que tampoco es deseo

como un ateo que se convierte al cristianismo pensando en el reino de los cielos en la tierra

y se ve obligado a cargar con una cruz que no estaba en el corto publicitario.


Eso sí, che Lilith, Muñeca Brava, siempre fiel a vos misma,

yo no voy a implorarte de rodillas que seas buena y sientas compasión por mí.

De esto estoy   convencido y te lo juro en silencio:

Jamás te abriré las puertas de mi corazón, entregándome a vos,

para decirte con mis labios que te buscan:

—Flaca, te amo.  

 ÍNDICE

No hay comentarios:

Publicar un comentario