domingo, 29 de junio de 2025

DOS INTENTOS SOBRE EL ESPEJO Por Luis F. Gobea

 1er. intento naif, algo así como impresionista

ONÍRICA 

Evoco sueños

mientras se esfuma el tiempo.

Cae la tarde.

Barriletes resisten en lo alto.

 

El trino de los pájaros

colorea el silencio

dibujando una armonía que despierta

corazones dormidos.


Al amanecer la claridad despunta

sobre la sombra de los árboles, los patios y los techos.

 

2do. intento, inspirado en el final de "Por quién doblan las campanas", de Hemingway, y en su versión cinematográfica, llevado a la Revolución Mexicana de 1910.

VIVA ZAPATA

Está partiendo al frente el tren cargado 

de carabinas,  hombres y recuerdos.

Yo he quedado aquí en la retaguardia resistiendo,

clavado a la tierra bajo el sol y mi sombrero.

Me aferro al 3030  y mis escasos cartuchos

y acaricio el caño de mi ametrallador.

 

El convoy se aleja y los federales se aproximan.

Mi Adelita ya ha subido al tren

que la conduce a la vida y al pasado.

Hago tronar la última metralla

apuntando sin odio a la muerte y al olvido.


Siento un impacto  y una mancha en el pecho,

mi visión se nubla y percibo como en sueños 

jinetes al galope disparando sus pistolas,

la imagen de ella que agita su pañuelo

y la voz sin rostro de un médico que dice

“Se fue sin sufrimiento…”


Autocomentario:

Si bien es un lugar común entre artistas y escritores que las obras no deben ser explicadas por sus autores, pues ni la creación ni la interpretación se pueden “enseñar” como si fuera un idioma desconocido, como yo no voy a  autoadjudicarme el título de poeta que no me corresponde, sí siento la necesidad de explicar algo.

El primer intento comenzó como una simple ejercitación con algunos ejemplos propios, sin que se me ocurriera ninguno tan bien logrado como los de los poetas que tanto admiro (algunos, anónimos). Pero por otra parte, mi motivación más profunda era escribir algo con un poco más de libertad creativa.  Y cuando parecía que ya no se me ocurrían más cosas, me di cuenta, releyendo el primer intento, de que la idea del espejo como oposición, como conflicto, me había atrapado. Inconcientemente, me resisitía a escribir sólo un ejercicio exploratorio. Por más ingenuo que pareciera, la oscuridad, el barrilete que resiste, y finalmente, la luz que va ganado terreno. Como el último párrafo quedaba algo abrupto, sin transición, primero pensé que debía transgredir la norma de las tres estrofas, y agregarle una más para resolverlo. Pero (dale con el espejo) comprendí que ese límite podía resolverlo como si se tratara de un sueño, sin modificar el texto: simplemente, mediante un título que fuera lo más aclaratorio posible.

Una vez instalada en mí la idea del espejo como tema, desprendiéndola de la necesidad de expresarla en versos pareados, me decidí  a soltarme un poco más, y busqué la oposición en una situación vital. Como el primer ejemplo que me vino a la memoria y se me instaló profundamente fue el del gaucho que se despide de los suyos para ir a la guerra (batalla del pozo de Vargas, federales que siguen a Felipe Varela contra las tropas del gobierno de Mitre), quise trabajar algo sobre una situación como esa, y recordé situaciones que sinteticé en una sola: la letra de Adelita (que va en un solo sentido, siempre él siguiéndola), con el final de “Por quién doblan las campanas”, en el que el protagonista se queda solo cubriendo la retirada de sus compañeros (entre ellos, su amada) ante la persecución de los enemigos. Y por qué no, el final de Casablanca, cuando Humphrey Bogart acepta que su gran amor se vaya de su vida con otro hombre, para continuar la lucha en otro lugar…

Me detengo un poco a analizar el final, al que quise darle tanto impacto como al balazo mortal: el espejo mezcla el pasado reciente (ella se ha ido) con el presente de él resistiendo, pero ya sin odio, cumple con su responsabilidad pero interiormente vencido, lucha aceptando su muerte, y se adelanta en el tiempo a la opinión externa del médico, una figura impersonal, diagnosticando que su muerte habría sido sin dolor…  

No sé si me salió bien el espejo desde la cuestión gramatical, como en “la despedida es corta, la ausencia es larga”, pero estoy conforme con la historia que conté, y la forma que resultó.

Quise hacerlo de una forma vanguardista, sin rima, ritmo interno ni estrofas estructuradas, pero al releerlo me dio la impresión de que se me había “colado” cierto aire de corrido mejicano, y hasta con algunas rimas asonantes.   Pero lo dejé, aunque quizás quede algo discordante con otras partes que expresan un poco más la intención original. 

En síntesis, todo el proceso de composición fue un espejo tras otro.

Y creo que con la interpretación, también. Si se quiere ver el contenido ideológico, socio-político, se puede Y si se quiere ver nada más que lo que cuenta, de un modo naif o como una cuestión psicológica individual “humana”, sin nada que ver con ningún otro tema “externo”, solamente “romántico”, también. Y el que quiera ver las dos cosas, puede ser. Porque como dice el viejo tango, “toda carta tiene contra y toda contra se da”.

Y hasta se daría un “superespejo”: el que más ingenuo parece, es el más político, tanto en lo metafórico como en lo real, si admitimos la teoría de que lo politico pasa por el cuerpo y la historia por la vida cotidiana de la gente, y viceversa, el más político expresa una vivencia individual, psicológica, que lo político suele dejar de lado, como la mayoría de las interpretaciones de los historiadores. 

ÍNDICE

MI PRODUCCIÓN LITERARIA (LFG)



viernes, 27 de junio de 2025

RECETAS PARA PREPARAR UNA NOSTALGIA

 

La nostalgia, un plato clásico de los argentinos, cada vez más extendido. Ya no se trata de una preferencia de consumidores de edad adulta, sino también entre los jóvenes debido a la rapidez con que se suceden los cambios en los tiempos modernos.

Ofrecemos dos recetas para prepararla de distintas formas.

NOSTALGIA SIMPLE COMO PLATO CRUDO

Esta forma de preparación en frío, como picada, es la preferida por los grupos de amigos que se reúnen para conversar pasando un rato y divertirse como motivación principal. No exige mayores cuidados en su elaboración, pues el clima del encuentro es principalmente festivo, y más importante que el recuerdo en sí es regar las intervenciones jocosas, de una alegría superficial, con abundante cerveza, y una buena provisión de chismes de elaboración reciente si se desea destacarse como comensal digno de ser invitado.

Tómese algunos recuerdos de su juventud, agregándole una buena cantidad de elogios acerca de lo insuperables que eran las y los jóvenes de entonces, tratando de que el reconocimiento a los méritos de la juventud actual sean sólo una pizca. No dude en incorporar pares de opuestos, tales como sustanciosas rodajas de elogios de la rebeldía y las travesuras incomparables, con el pan de la falta de límites de los jóvenes de hoy.

Para facilitar la digestión, tómese también como aderezo la evocación de la exacta descripción del edificio de la escuela a la que concurrían los comensales. Obviamente, con la pimienta de las discusiones al respecto.

Agregar los nombres de las compañeras y compañeros de esa época, y del plantel de docentes, preceptoras y de la dirección, muy útiles para suavizar los ánimos, si se han incorporado a la elaboración en demasía.

El tono del encuentro y el respectivo sabor de esta preparación es predominantemente exultante. Cuando llega a su fin, cada uno experimentará, ya en soledad, otros sabores más profundos y sutiles, que pueden llegar a provocar algún lagrimón. Pero no se preocupe, no es una enfermedad. Ahora sí, puede usted saborear la nostalgia propiamente dicha.

 

NOSTALGIA EN PREPARACIÓN ESPECIAL PARA SABOREAR

Esta receta, como hemos dicho, como toda preparación especial, exige del cocinero y del comensal ciertas condiciones particulares que sólo se logran en soledad, en un ambiente propicio, libre de ruidos bulliciosos, algarabías y etcéteras. Preparar una nostalgia de calidad no es cosa de todos los días, y no todos comprenden el estado de ánimo necesario, por lo cual si hay gente alrededor que no lo comparte, seguramente se preocupará por usted y su salud.

Tanto el tiempo de cocción, como los ingredientes a utilizar, deben ser de buena calidad. Estos no deben tener sabores desagradables, ni excesivamente intensos, pues la nostalgia penetra profundamente en nuestro paladar y en nuestro sistema digestivo por medio de la refinada sutileza tanto en el proceso de elaboración como del disfrute en su ingesta.

 La mejor elección surge espontáneamente, con recuerdos significativos que nos invaden, por lo que no hay una receta sino distintas, según las experiencias vitales de cada uno. Puede ser algo que le haga evocar vívidamente su infancia, su adolescencia, o su juventud.

No debe confundirse la nostalgia con la añoranza o la depresión. Estas últimas refieren a la pérdida irrecuperable del pasado que ya no existe. La nostalgia recupera lo que el tiempo no ha podido quitarnos: la emoción placentera asociada a las ganas de vivir.

Una vez encontrado el recuerdo, mézclese con otros ingredientes que van surgiendo a medida que concentra su memoria en ellos. De este modo, la evocación será más completa. Cada objeto, cada vivienda, cada espacio público, está asociado a seres queridos, experiencias, sueños y esperanzas, objetivos que valen la pena. Si le cuesta, releea las evocaciones de infancia de nuestra amiga Rosita, cuya sensibilidad despertará en usted esa capacidad aletargada.

El tiempo de amasado no debe ser excesivo ni superficial. El amasado de una buena preparación es necesariamente un acto de amor.

 

                        Mi madre, que era muy criolla, / Le echaba amor a la olla

                                        Armando Tejada Gómez

Si lo desea, puede agregarle otros ingredientes que estaban ausentes en el original, pero presentes como deseo. Puede ser válido, si le gusta.

Pero el tiempo de cocción no debe ser excesivo, pues el secreto del éxito de toda preparación sutil de una emoción es el punto justo, que motive el deseo de volver a vivenciar lo evocado. Lo demasiado, está de más. 


viernes, 13 de junio de 2025

INSTRUCCIONES PARA HACER BRILLAR MÁS A LAS ESTRELLAS

 Desde hace siglos, la humanidad entera, sin distinciones de ningún tipo, ha coincidido en valorar las estrellas como fuentes de magia y de belleza, iluminación del pensamiento y guía de nuestros pasos, considerándolas como origen de la vida humana y espacio trascendente al que se dirige nuestro espíritu. Razones de más para cuidar el brillo de la propia estrella, y de la constelación que nos orienta. Algo que parecía imposible, usted puede lograrlo con nuestra ayuda si sigue atentamente nuestro consejo.  

Lo primero que usted debe tener a su alcance es una buena escalera lo suficientemente larga como para que le permita llegar a las estrellas. (Le recomendamos la más adecuada, la ultraescalera Sideral que puede usted comprar clickeando el link). Como el trayecto es de largo aliento, es conveniente que lleve también el alimento que se ajusta su necesidad. Lo más práctico son los comprimidos alimenticios que llevan los astronautas (clickee aquí para obtenerlos).  

Por supuesto, usted deberá ir provisto de los implementos adecuados para limpiar, lustrar y darle brillo a las estrellas en cantidades adecuadas para hacer esa tarea en la constelación que usted elija como preferida. Los mejores son nuestros productos brillastar (clickear aquì). 

Le recordamos que las constelaciones se ubican desde la Tierra como si el cielo fuera un simple planisferio, pero una vez iniciada la travesía es inevitable perderse en el infinito si no se utiliza una brújula sideral adecuada, como nuestra Brújula Cósmica Universal (clickear aquí para conseguirla). 

Iniciado el recorrido, usted deberá eludir algunos inconvenientes que pueden significar algún peligro para su salud, como la presencia de meteoritos, estrellas fugaces, cometas y basura espacial. Para neutralizar estas situaciones peligrosas, contamos con nuestro equipo espacial antimagnético que los aleja de su cuerpo, permitiéndole llevar a cabo exitosamente su misión (clickear aquì). Si usted es un hombre de fe, disponemos también de medallas y estampitas bendecidas del Espíritu Santo y del Gauchito Gil, a elección (clickear aquì).

Le advertimos que una vez llegado a las estrellas, comprobará usted que están apagadas desde hace mucho tiempo, para lo que le ofrecemos llevar la Super Universal Lamp para poder alumbrarse en su tarea (ver recuadro). Eso no impide que, una vez lustrados los astros, su luz se verá con mucha mayor intensidad, como la luz de los antiguos próceres y pensadores, sabiamente lustrada e ilustrada su memoria con el paso del tiempo. Y usted también pasará a la Historia como el hombre que logró esa hazaña. 

El retorno a la Tierra, como el de los cosmonautas, tiene sus inconvenientes. Tendrá usted sus 15 minutos de gloria viralizada, será famoso y como tal, discutido. Más de uno desmerecerá sus logros, calificando su esfuerzo como inútil. La envidia no tiene remedio, pero le recordamos, de todos modos, que no se guíe demasiado por el éxito. Aun en la más tenebrosa oscuridad, lo importante no es la luz de las estrellas, sino no tropezar ni perderse en el camino en la tierra que pisamos. Y el sol y la luna son suficientes, si prestamos atención para observar por dónde vamos, sin olvidar que nunca  lo hacemos solos...  

ÍNDICE

MI PRODUCCIÓN LITERARIA (LFG)