Fragmentos de Abaddón el Exterminador en los que Sabato expone su postura ante los puntos de vista de racionalistas, científicos positivistas e izquierdistas dogmáticos sobre la literatura y el arte, y su relación con los mitos y lo fantástico.
—Le digo. En estos últimos años me he angustiado mucho
pensando en este problema. Han investigado a personas dormidas, con
encefalógrafos. En una universidad norteamericana, claro. Cuando uno sueña las
ondas son diferentes, y así se sabe si el individuo está soñando. Pues bien,
cada vez que empieza a soñar lo despiertan. Sabe lo que pasa? El sujeto puede ser llevado al borde de la
locura. Comprende? Las ficciones tienen
mucho de los sueños, que pueden ser crueles, despiadados, homicidas, sádicos,
aun en personas normales, que de día están dispuestas a hacer favores. Esos
sueños tal vez sean como descargas. Y el escritor sueña por la comunidad. Una
especie de sueño colectivo. Una comunidad que impidiera las ficciones correría
gravísimos riesgos.
Todos. Qué, para qué. Dormir, los sueños. Al dormir cerramos los ojos, y por lo tanto NOS CONVERTIMOS EN CIEGOS. Se detuvo un poco, sorprendido. El alma desamarra en el gran lago nocturno y comienza el tenebroso viaje: "cette aventure sinistre de tous les soirs"(1). Las pesadillas serían las visiones de ese universo abominable. Y cómo expresar esas visiones? Mediante signos inevitablemente ambiguos: allí no hay "copas" ni "estimado señor" ni "piano". Hay copavaginas, esticarajos, cavaginas, vagipianos, estimarajos, señorajos, pianicopias, coparajos. "Análisis" de los sueños, psicoanalistas, explicaciones de esos símbolos irreductibles a cualquier otro lenguaje. Que no lo hicieran reír, por favor, que andaba mal del estómago. Ortofonías (2) y punto. Y qué candidez. Los Ciegos (3) permanecen tranquilos. Al explicar, todo se reduce a unas cuantas palabras inocuas y falsas: explicarle la relatividad a un chico mongólico con gestos. Claro que se pueden construir símbolos con palabras. No lo hizo Kafka? Pero esas palabras por separado no son los símbolos. Qué dolor de estómago. Dios mío.
(1) Cita de un verso del poeta simbolista Charles Baudelaire: “(los sueños), esta aventura siniestra de todas las noches”.
(2) Ortofonía: corrección de los defectos de la voz y de la pronunciación.
(3) Aquí no se refiere a todas las personas ciegas, sino a los personajes del Informe sobre Ciegos, secta secreta que se propone dominar el mundo sometiéndolo a las tinieblas.
—Mirá lo que sucedió con el mito. Los tipos de la Enciclopedia se rieron: puro macaneo, pura mistificación. Y, de paso, ahí tenés la raíz de esa confusión actual: desmistificación (4) es lo mismo que des-mitificación. Los hombres de ciencia se morían de risa. Vos no has conocido a esa gente como yo, que he trabajado al lado de premios Nobel, en grandes centros de investigación. Pero hay un caso que me parece patético. El de Lévy-Bruhl.
(4) Desmisitificar: dejar al descubierto un engaño, un ocultamiento, una mentira. Desmitificar: combatir los mitos por medio de un análisis basado en la razón.
Comenzó una obra para demostrar el ascenso de la mentalidad
primitiva a la conciencia científica. Sabes lo que le pasó al pobre tipo?
Envejeció tratando de demostrarlo. Pero era honrado y terminó confesando su
derrota, reconociendo que la famosa
mentalidad "primitiva" no es un estadio inferior del hombre. Y
que en un hombre de hoy subsisten las
dos mentalidades. Qué horror, no? Observá que esa mentalidad
"positiva" (el adjetivo me produce gracia, no lo puedo evitar)
inyectó en Occidente la idea de que la cultura científica es superior a la
cultura digamos de los polinesios. Qué te parece? Y la ciencia superior al
arte, claro. Cuando abandoné la física, el profesor Houssay me retiró el
saludo. Para el pensamiento ilustrado el
hombre progresaba a medida que se alejaba del estadio mito-poético. En 1820
lo dijo de modo ilustre un cretino, Thomas Lowe Peacock: un poeta en nuestro
tiempo es un bárbaro en una comunidad civilizada. La excavación del pobre
Lévy-Bruhl reveló hasta qué punto esa pretensión era equivocada, además de
estrafalaria y arrogante. Pasó lo que tenía que pasar: expulsado por el pensamiento, el mito se refugió en el arte, que así
resultó una profanación del mito, pero al mismo tiempo una reivindicación. Lo
que te prueba dos cosas: primero, que es imbatible, que es una necesidad
profunda del hombre. Segundo, que el arte nos salvará de la alienación total,
de esa segregación brutal del pensamiento mágico y del pensamiento lógico. El
hombre es todo a la vez. Por eso la novela, que tiene un pie en cada lado, es
quizá la actividad que mejor puede expresar al ser total.
—Hace un tiempo, un crítico alemán me preguntó por qué los latinoamericanos teníamos grandes novelistas pero no grandes filósofos. Porque somos bárbaros, le respondí, porque nos salvamos, por suerte, de la gran escisión racionalista. Como se salvaron los rusos, los escandinavos, los españoles, los periféricos. Si quiere nuestra Weltanschauung (5), le dije, búsquela en nuestras novelas, no en nuestro pensamiento puro.
(5) Weltanschauung: palabra alemana que significa cosmovisión, forma de entender el mundo
—Me refiero, claro, a las novelas totales, no a las simples narraciones. Desde Europa, por supuesto, nos vienen a decir que en las novelas no tiene que haber ideas. Los objetivistas. Mi Dios! Siendo el hombre el centro de toda ficción (no hay novelas de mesas o gasterópodos) esa objeción es idiota. Ezra Pound dijo que no podemos permitirnos el lujo de ignorar las ideas filosóficas y teológicas de Dante, ni pasar de largo los pasajes de su novela o poema metafísico que las expresan con mayor claridad. Y no sólo son legítimas las ideas encarnadas sino las purísimas ideas platónicas (6).
(6) En su "teoría de las formas" o "ideas", Platón sostuvo que el mundo sensible es solo una "sombra" de otro más real, perfecto e inmutable del cual provienen los conceptos universales que estructuran la realidad a partir de la "Idea del Bien"; y el alma humana, la cual es inmortal pero esta se encuentra "encarcelada" en el cuerpo.
No son hombres los que llegaron hasta allí? No se podría entonces hacer una novela con Platón de personaje a menos que liquidáramos buena parte de su espíritu. La novela de hoy, al menos en sus más ambiciosas expresiones, debe intentar la descripción total del hombre, desde sus delirios hasta su lógica. Qué ley mosaica (7) lo prohíbe? Quién tiene el Reglamento absoluto de lo que debe ser una novela? Tous les écarts lui appartiennent (8), dijo Valéry (9) con asco reprobatorio. Creyó que la demolía y lo único que hacía era elogiarla. Pedazo de racionalista! Y te digo novela porque no hay algo más híbrido. En realidad sería necesario inventar un arte que mezclara las ideas puras con el baile, los alaridos con la geometría. Algo que se realizase en un recinto hermético y sagrado, un ritual en que los gestos estuvieran unidos al más puro pensamiento, y un discurso filosófico a danzas de guerreros zulúes. Una combinación de Kant (10) con Jerónimo Bosch (11), de Picasso con Einstein, de Rilke (12) con Gengis Khan (13). Mientras no seamos capaces de una expresión tan integradora, defendamos al menos el derecho de hacer novelas monstruosas.
(7) La ley de Moisés o Ley mosaica se refiere a la ley del pueblo de Israel en la Biblia. En hebreo se llama la Torá ("Ley"
(8) En francés, “todas las desviaciones le pertenecen”.
(9) Paul Valéry:poeta, escritor y filósofo francés (1871-1945).
(10) Emmanuel Kant (1724-1804): filósofo prusiano, cuyo pensamiento racionalista ha tenido una influencia decisiva en la organización del mundo moderno. Buscó por encima de todo, enseñar al ser humano a pensar por sí mismo, rechazando todo tipo de dogmas (supuestas verdades indiscutibles impuestas desde afuera de la propia conciencia), sin descartar la importancia de las ideas previas.
(11) Jerónimo Bosch: pintor holandés (1450-1516) creador de figuras maravillosas y de imágenes llenas de fantasía.
12) Rainer María Rilke (1875-1926): Escritor checo en lengua alemana. Fue el poeta en lengua alemana más relevante e influyente de la primera mitad del siglo XX; amplió los límites de expresión de la lírica y extendió su influencia a toda la poesía europea.
(13) Gengis Kahn (1162- 1227) Guerrero y conquistador mongol que unificó a las tribus nómadas de esta etnia del norte de Asia, fundando el primer Imperio mongol, considerado uno de los imperios más grandes de la historia en términos de expansión territorial, desde Europa Oriental hasta el océano Pacífico, y desde Siberia hasta Mesopotamia, la India e Indochina.
—Sólo en el arte se revela la realidad,
quiero decir toda la realidad. Y nos vienen a decir que esta mitificación del
arte es reaccionaria, anticuada, que es del siglo XVIII, de los románticos. Por
supuesto.
Las ideas del romanticismo alemán fueron olvidadas o despreciadas por esta
cultura pretenciosa. Entonces hay que sacarlas a relucir. Schopenhauer dijo que
hay momentos en que la reacción es progreso, así como el progreso es reacción.
Hoy, el progreso consiste en reivindicar esa idea vieja. Los filósofos del
romanticismo alemán fueron, después de Vico, los primeros que vieron la cosa
con claridad. Como también intuyeron la idea de estructura. Idea correcta, que
sin embargo los hombres de ciencia habían tirado por la borda.
—La
mentalidad de la ciencia opera así: esta piedra es feldespato, ese feldespato a
su vez es descompuesto en moléculas, esas moléculas en átomos tales y cuales.
De lo complejo a lo simple, de la totalidad a las partes. Análisis,
descomposición. Así nos ha ido.
No
me refiero al progreso técnico. Claro que cuando se trata de piedras o átomos
eso marcha. Te hablo de la calamidad que significó suponer que el mismo método
podía servir para el hombre. Un hombre no es una piedra, no se puede
descomponer en hígado, ojos, páncreas, metacarpios. Es una totalidad, una
estructura, donde cada parte no tiene sentido sin el todo, donde cada órgano
influye sobre los otros y los otros sobre él. Te enfermas del hígado y los ojos
se te ponen amarillos. Cómo puede haber especialistas en ojos? La ciencia
escindió todo. Y lo más grave es que escindió el cuerpo del alma. Antes, si no
tenías un flemón o no te habías roto una pierna no estabas enfermo, eras un
malade imaginaire(8).
Colocó
de nuevo la piedrita en su lugar. Se
paró y se apoyó en la balaustrada.
—Ahí
abajo tenés el mundo que hemos logrado, el producto de la ciencia. Pronto
tendremos que vivir en jaulas de vidrio. Dios mío, cómo es posible que esto
pueda ser el ideal de nadie.
—El
mito, como el arte, es un lenguaje. Expresa cierto tipo de realidad del único
modo en que esa realidad puede expresarse, y es irreductible a otro lenguaje.
Te pongo un ejemplo sencillo: acabas de oír un cuarteto de Béla Bartók, salís y
alguien te pide que se lo "expliques". Claro, nadie comete semejante
idiotez. Y sin embargo hacemos eso con un mito. O con una obra literaria. A
cada momento alguien me pide que le explique eso del Informe sobre Ciegos. Lo mismo pasa con los sueños. La gente quiere
que le expliquen la pesadilla. Pero el sueño expresa una realidad de la única
manera en que esa realidad puede expresarse.
—Es
curioso —dijo después— que un hombre como Kosik admita ese papel revelador para
el arte pero no para el mito. Ahí es donde le aparece ese resto de pensamiento
ilustrado. Pero cuando habla del mito dice más o menos que gracias a la razón
dialéctica podemos pasar de la simple opinión a la ciencia, del mito a la
verdad. Ves? El mito es una especie de mentira, una mistificación. Se
"progresa" pasando del pensamiento mágico al pensamiento racional. Lo
mismo le pasaba a Freud, con todo su genio.
La
luz contra las tinieblas. Es inútil, lo tienen muy metido. Siempre han estado
convencidos de que las creaciones mitológicas deben tener un sentido
inteligible. Y que si lo ocultan con imágenes fantásticas y símbolos, hay que
"desenmascararlo". Es curioso lo que pasa con Kosik... Cuando leas su
libro verás qué tipo excepcional. Y sin embargo... Por un lado dice que el arte
es desmitificador y revolucionario, ya que conduce de las ideas falsas a la
realidad misma. Pero no comprende lo del mito. Un sueño, por ejemplo, es
siempre una pura verdad. Cómo puede mentir? Lo mismo pasa con el arte, cuando
es profundo. Una doctrina de derecho puede ser una mistificación, puede ser el
instrumento que usa una clase privilegiada para eternizarse legalmente. Pero
cómo puede ser una mistificación el QUIJOTE?
Por
primera vez, después de mucho tiempo, en que parecía haberse mantenido vuelta
hacia su interior, cavilando, Silvia observó:
—De
acuerdo. Pero creo que hay una parte de verdad en el marxismo, cuando considera
que el arte no se produce sobre la nada sino sobre un tipo de sociedad. Hay,
sea como sea, una relación entre el arte y la sociedad. Una homología.
—Claro.
Hay alguna relación entre el arte y la sociedad, como hay alguna relación entre
una pesadilla y la vida diurna. Pero esa palabra alguna es la que tenemos que examinar con lupa, porque de allí
provienen todos los errores. Porque Proust era un niño bien su literatura es la
expresión podrida de una sociedad injusta, te afirman. Comprendés? Hay una
relación, pero no tiene por qué ser directa. Puede ser inversa, antagónica, una
rebelión. No un reflejo, ese famoso reflejo. Es un acto creativo con que el hombre
enriquece la realidad. El propio Marx afirmaba que es el hombre el que
produce al hombre. Lo que es tan opuesto a ese célebre reflejo como una patada
a un espejo. Y en esto como en tanta otra manifestación del marxismo, hay que
sacarle el sombrero a Hegel, y a su idea de la autocreación del hombre. Ese ser
que se crea a sí mismo lo hace a través de todo lo que el espíritu subjetivo es
capaz de hacer: desde una locomotora hasta un poema.
—En esa reunión absurda no tuve ni calma ni paciencia
ni ganas de explicar todo esto. Y, además, no tengo por qué dar examen delante
de pedantuelos como Araujo, que acaba de descubrir el marxismo hace 27 minutos
en algún manualito. Estos
revolucionarios no ven más que intereses de clase enmascarados en cualquier
obra de arte que venga de la clase privilegiada. Hacen mucho daño, porque luego
hay gente que presume de refutar a Marx refutando a estas caricaturas. Marx
admiraba al monárquico Balzac y se reía, en cambio, de un comunista llamado
Vallés que había escrito una obra llamada, me parece, L’INSURGÉ. Y habría
despreciado esta literatura proletaria que en Rusia meten a sangre y fuego.
Entre esos productos y las obras de ese snob del Barrio Sexto que se moría por
las duquesas, no cabe duda: el que subsistirá será ese niño bien. (Cuando
habla del “niño bien”, Sabato se refiere siempre a Marcel Proust)
—Es
que la creación artística surge de todo el ser humano. De todo: no sólo de la
parte conciente, de las ideas que pueden ser equivocadas, que generalmente lo
son (hasta Aristóteles se equivocó fiero) sino de regiones que no alcanzan a
ser alteradas por las relaciones económicas.
Hoy sigue habiendo edipos, como en la época de Sófocles. Los edipos no tienen
nada que ver con las relaciones económicas griegas. Problemas de la vida y de
la muerte, de la finitud, de la angustia y la esperanza. Límites de la
condición humana, que existen desde que el hombre es hombre. Por eso los
trágicos griegos nos siguen emocionando aunque las estructuras sociales en que
surgieron no existan más.
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