jueves, 5 de agosto de 2021

ALFRED JARRY - CÁTULO CASTILLO - HORACIO FERRER. La fe y la imagen de Dios a través del patafísico siglo XX

 Y ya que estábamos con las estatuas parlantes, les propongo un diálogo entre producciones literarias sobre el mismo tema, siguiendo el hilo de las interpretaciones contrarias a la lógica de la patafísica de Jarry. Son demasiado obvias como para detenerme a interpretarlas. Pero sobre todo en el poema de Horacio Ferrer, es notoria la influencia de la patafísica, y de la asociación de ideas que propone Jarry identificando a Cristo con un ciclista, pero devolviéndole, aún con un lenguaje metafórico anticonvencional, su sacralidad, pero entendida de otra manera muy humana. La poesía tanguera, si bien es muy cruda, contiene imágenes simbolistas que no se explicarían sin  la gran renovación, subversiva, del lenguaje poético vanguardista, que inició como un creador de avanzada Alfred Jarry. Si Jarry desacraliza con tono humorístico por el absurdo, el tango es la angustia por la ausencia de Dios en un mundo sin amor ni esperanza, alejado de lo espiritual, más descreído que escéptico y más sufriente que burlón. 

    Y es notable también, que Ferrer vuelva a la imagen de Cristo ciclista de Jarry para recuperar el sentido profundo de la fe, que se justifica no con razones, sino por un contexto real que la necesita. Si el mundo fuera maravilloso, la fe no sería necesaria... Y en lugar de quedarse con la descripción de la realidad, vuelve a creer, pero en una imagen de Dios que no es la venerada según la tradición, ni la de la burla del patafísico, que, de todos modos, no ha cortado totalmente con el racionalismo. 

 

 Alfred Jarry

LA PASIÓN, CONSIDERADA COMO UNA CARRERA DE BICICLETAS CUESTA ARRIBA


      Barrabás estaba inscripto, pero no fue de la partida.

     El starter(1) Pilatos, sacando su cronómetro a agua –o clepsidra(2)–, lo que le humedeció las manos (a no ser que simplemente hubiera escupido en ellas) dio la señal de partida. Jesús arrancó a toda velocidad.

Distintos modelos de clepsidras

     En aquel tiempo, según el buen cronista deportivo San Mateo, estaba muy difundida la costumbre de flagelar a los sprinters(3) antes de la largada, así como hacen los cocheros actuales con sus hipomotores(4). El látigo es a la vez un estimulante y un masaje higiénico. Bajo su efecto, Jesús partió muy en forma, pero en seguida pinchó un neumático. Las espinas que se hallaban sembradas en la ruta acribillaron todo el contorno de su rueda delantera.

     En la actualidad puede verse la reproducción exacta de esta verdadera corona de espinas en los escaparates de los fabricantes de bicicletas, expuesta como propaganda para los neumáticos que no revientan. Los de Jesús, single-tube(5) de pista ordinarios, no eran de esta clase.

     Los dos ladrones, lobos de una misma camada, tomaron la delantera.

     Es falso que hubiera habido clavos. Los tres que figuran en los grabados son en realidad el quitaneumático llamado “un minuto”.

Quitaneumáticos

     Pero es conveniente que relatemos previamente las caídas. Y primero describamos en pocas palabras la máquina.

     El cuadro es de invención relativamente reciente. Las primeras bicicletas con cuadro aparecieron en 1890. Anteriormente, el cuerpo de la máquina se componía de dos tubos soldados perpendicularmente uno con otro. Luego del accidente del neumático, Jesús subió la cuesta a pie, llevando a la espalda su cuadro o si se prefiere, su cruz.

     Hay grabados de la época, basados en fotografías, que reproducen esta escena. Pero parece que el ciclismo, como consecuencia del bien conocido accidente que coronó tan desagradablemente la carrera de la Pasión y que ha puesto de actualidad el accidente similar del conde Zborowski en la carrera de Turbie, fue prohibido durante un tiempo por decreto de la Prefectura. Esto explica que los periódicos ilustrados que reprodujeron la escena célebre, representaron bicicletas más bien fantásticas. Confundieron la cruz del cuerpo de la máquina con el manubrio recto, que es otra cruz. Representaron a Jesús con los brazos extendidos sobre el manubrio; y anotemos a propósito de esto, que Jesús pedaleaba acostado sobre su espalda, posición que tenía por objeto disminuir la resistencia del aire.

     Señalemos también que el cuadro o la cruz de la máquina, como algunas llantas actuales, era de madera. Algunos han insistido equivocadamente en que la máquina era una draisiana(6) , instrumento inconcebible en una carrera cuesta arriba, en la subida. Según los viejos hagiógrafos (7) ciclófilos santa Brígida, Gregorio de Tours e Ireneo, la cruz estaba munida de un dispositivo que ellos llaman suppdaneum. No es necesario ser un gran letrado para traducir: pedal. *

Draisiana

     Justo Lipsio, Justino, Bosius(8) y Erycius Puteanus describen otros accesorios que todavía se encuentran, nos informa en 1634 Cornelius Curtius (9), en ciertas cruces japonesas: una saliente de la cruz, de madera o de cuero, sobre la cual el ciclista se pone a caballo; se trata evidentemente de la silla. (*)

     Estas descripciones, por otra parte, no son menos fieles que la definición que dan actualmente los chinos de las bicicletas: “Borriquillo al que se conduce por las orejas y se hace avanzar dándole patadas”.

    Abreviaremos el relato de la carrera en sí, que se halla contada con todo detalle en obras especiales y expuesta por la escultura y la pintura en monumentos ad hoc.

     En la bastante difícil carrera del Gólgota hay catorce curvas. En la tercera de ellas Jesús cayó por primera vez. Su madre, en la tribuna, se alarmó.

     El buen entrenador Simón Cirineo que, de no ocurrir el accidente de las espinas, hubiera estado encargado de correr delante de él para cortarle el viento, cayó entonces de la máquina.

     Aunque no llevaba su máquina, Jesús transpiraba. No es cierto que una espectadora le enjugara el rostro, pero sí es exacto que la periodista Verónica (10) le tomó una instantánea con su Kodak.

     La segunda rodada ocurrió en el séptimo codo, a causa de la gratitud del pavimento. Por fin, Jesús resbaló una tercera vez, sobre un rial, en el onceno codo. Las mujeres galantes de Israel agitaron sus pañuelos en el octavo.

     El deplorable accidente conocido ocurre en la duodécima curva. En ese momento, Jesús estaba dead heat (11) como los dos ladrones. Se sabe también que continuó la carrera como aviador… Pero esto escapa a nuestro tema.


____________________________________

(1) starter: juez de largada

(2) clepsidra: antiguo reloj usado por egipcios, griegos y romanos, que mide el tiempo sobre la base de lo que tarda una cantidad de líquido en pasar de un recipiente a otro, de iguales dimensiones, que se ubica debajo. Se usó hasta la invención del reloj mecánico de péndulo en 1656.

 (3))sprinters: velocistas

(4)hipomotores: término absurdo inventado por Jarry para nombrar de un modo moderno a los coches tirados por caballo (hipo: caballo)

(5)single-tube: semi tubo

(6) draisiana:  vehículo de dos ruedas alineadas, el cual se hace avanzar con el impulso del pie sobre el suelo. Un manillar permitía posar las manos durante del desplazamiento y una palanca, servía para mover la rueda delantera. Fue el primer vehículo práctico de tracción humana y es considerado el antecedente más antiguo de la bicicleta.Sobre la base de la draisiana, en Francia, durante la década de 1860, se inventó el velocípedo.

(7) hagiógrafo: Persona que escribe hagiografías o biografías en que se ensalza la bondad del biografiado, especialmente de los santos.

(8) Bosius: Sacerdote italiano de la primera mitad del siglo XVI, obispo de Malta e inquisidor.

* Jarry introduce un recurso muy utilizado por Borges en algunos de sus más célebres relatos, muy influidos por la patafísica, de aparentar un considerable erudición para validar, irónicamente, una historia fantástica completamente absurda, sobre un supuesto mundo irreal donde todo es al revés. Claro que los escritores argentinos nos hablan desde una ambigüedad muy nuestra, que está más acá de la literatura: si para Hegel todo lo racional es real, y todo lo real es racional, nuestra realidad cotidiana parece contradecirlo, y la coexistencia de leyes y razones lógicas con una realidad paralela propia de un mundo del revés nos hace bastante escépticos.  

(9)Cornelius De Corte (1590-1638), latinizado como Curtius, fue un religioso agustino belga, consejero e historiógrafo del emperador Fernando II de Habsburgo, y hagiógrafo de su familia religiosa. En interacción con la vida intelectual de su época, participó en el debate iconográfico, iniciado por el teórico español Francisco Pacheco a principios del siglo XVII, sobre el número de clavos utilizados durante la crucifixión de Cristo. Dio su opinión en 1622 en De clavis dominicis: había cuatro clavos, no tres; también fue el punto de vista de Pacheco, que se hará eco del Cristo en la cruz de Zurbarán (1627) y del Cristo crucificado de Velásquez (1629-1630).

(10) Verónica  fue la mujer que, durante el Viacrucis, tendió a Cristo un   paño para que enjugara el sudor y la sangre. En la tela habría quedado milagrosamente impreso el rostro de Cristo.

(11)dead heat: empate, “cabeza a cabeza”



Cátulo Castilo

EL MONTÓN

(1973)

 La gente quiere verte fracasar,

Que echés de lado toda convicción,

Que vivás arrinconado

Confundido en el montón.

Que estés haciendo bombo en el mercado

Final de un quilombo sin civilización.

 

Vos, que usabas sabia reflexión,

Vos, que fuiste todo humanidad,

Que fue una meta

Tu Volta seca,

Piedad tu corazón

Y razón tu biblioteca.

Vos, abanderado de la paz,

Colgado Barrabás sin ser ladrón.

 

¡Fulero el entrevero en que te ves!

Tu dura profesión sin fin de mes,

Tu vejez te ha atribulado

Se ha olvidado qué es lo que es.

Por eso te ponés la camiseta

De la manganeta soez del montón.

 

Vos, que usabas sabia reflexión,

Vos, que fuiste todo humanidad,

Que fue una meta 

Tu Volta seca,

Piedad tu corazón

Y razón tu biblioteca.

Ya tu meta se quedó detrás:

¡Que hoy te hagan la puñeta los demás!

https://www.youtube.com/watch?v=SSC19RXP56s&ab_channel=rpmusicvideo


 Horacio Ferrer

LA BICICLETA BLANCA 

(1970)

 

Lo viste, seguro que vos también, alguna vez, lo viste: te hablo de ese eterno ciclista solo, tan solo, que repecha las calles por la noche.
Usa las botamangas del pantalón bien metidas en las medias y una boina calzada hasta las orejas, ¿te fijaste? Nadie sabe, no, de dónde cuernos viene, jamás se le conoce a dónde diablos va.
De todos modos, si lo vieras pasar, miralo con mucho amor: puede que sea, otra vez...

El flaco que tenía la bicicleta blanca;
Silbando una polkita cruzaba la ciudad.
Sus ruedas, daban pena: tan chicas y cuadradas
¡que el pobre se enredaba la barba en el pedal!

Llevaba, de manubrio, los cuernos de una cabra.
Atrás, en un carrito, cargaba un pez y un pan.
Jadeando a lo pichicho, trepaba las barrancas,
Y él mismo se animaba, gritando al pedalear.

"¡Dale, Dios!... , ¡dale, Dios!...,
¡Meté, flaquito, corazón!
Vos sabés que ganar
No está en llegar sino en seguir..."

Todos, mientras tanto, en las veredas,
Revolcándonos de risa
¡lo aplaudimos a morir!
Y él, con unos ojos de novela,
Saludaba, agradecía,
Y sabía repetir:

"¡Dale, Dios!..., ¡dale, Dios!...
¡dale con todo, dale, Dios!..."

Pero cierta noche, su horrible bicicleta con acoplado entró a sembrar una enorme cola fosforescente. ¡Increíble!: los pungas devolvían las billeteras en los colectivos; los poderosos terminaban con el hambre; los ovnis nos revelaban el misterio de la paz; el intendente, en persona, rellenaba los pozos de la calle, y hasta yo, pibe, yo que soy las penas, lloré de alegría bailando bajo esa luz la polka del ciclista.

Después, no sé, ¡te juro!, por qué siniestra rabia,
No sé por qué lo hicimos ¡lo hicimos sin querer!,
Al flaco, ¡pobre flaco!, de asalto y por la espalda,
Su bicicleta blanca le entramos a romper.

Le dimos como en bolsa, sin asco, duro, en grande:
La hicimos mil pedazos... y, al fin, yo vi que él,
Mordiéndose la barba, gritó: "¡que yo los salve!..."
Miró su bicicleta, sonrió, se fue de a pie.

(Mi viejo flaco nuestro que andabas en la Tierra: ¿cómo te olvidaste que no somos ángeles sino hombres y mujeres?)

Flaco,
No te quedes triste,
Todo no fue inútil,
No pierdas la fe...
En un cometa con pedales
¡dale que te dale!
Yo sé que has de volver...

https://www.youtube.com/watch?v=iNQgG4Oj2to&ab_channel=MirandaLede

 

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