Rompecabezas
de luz en los vitrales
sobre la nave.
Sombra de Dios
y silenciosos ecos
de la esperanza.
Cielo brumoso
cuando vuelven tus pasos
sobre la acera.
Tenía los años de mi juventud. El horizonte me parecía lejano, pero no tanto. Al menos, posible. Es decir, el horizonte posible buscado....
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