La suave brisa
acaricia tu piel
y te despierta.
Una ventana
abierta al cielo y luz
de las estrellas.
Resplandeciente
la luna se desplaza
sobre el silencio.
Junto a una lámpara
un libro y una flor
sobre la mesa.
Tenía los años de mi juventud. El horizonte me parecía lejano, pero no tanto. Al menos, posible. Es decir, el horizonte posible buscado....
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