viernes, 21 de marzo de 2025

MARÍA DE BUENOS AIRES, de Horacio Ferrer y Astor Piazzolla

 

En 1968, el poeta Horacio Ferrer concibe quizás su obra más ambiciosa, si bien lamentablemente fallida en cuanto al éxito en el público: le entrega a Astor Piazzolla su texto, que revolucionó también el imaginario del tango. Desde lo formal, la música porteña cuenta con una "operita" para ser representada teatralmente. (Se ha sostenido que en realidad es un oratorio, ya que sólo fue interpretada en forma vocal e instrumental, sin actuación teatral). Algo similar, si se quiere, a lo que en las primeras décadas del siglo XX había hecho George Gershwin con el jazz, y ya se estaba haciendo en el rock en inglés ("Hair" se estrenó ese mismo año en Broadway, The Whoo estaba ensayando su ópera rock "Tommy", estrenada en 1969, y Luis Alberto Spinetta ya tenía en mente algunos temas para un proyecto similar, que finalmente no se pudo representar ni grabar al disolverse Almendra). Desde la poética, el lenguaje supera en creatividad al tratamiento del tema de la prostitución, tanto en el lenguaje sumamente rico en imágenes (que ya tenía en su haber gran parte de la poética tanguera, tanto en el lenguaje formal como en el lunfardo), como en el contenido, superador también del enfoque exclusivamente moralizante. María está escrita desde la angustia misma del personaje, no desde la mirada de "la sociedad decente". Algo que sí era ya habitual, al menos desde Discepolo y Cátulo Castillo, cuando el personaje era masculino. Si bien la historia contada ya estaba presente en los tangos desde alrededor de 1920, no se queda en ella misma, sino que la trasciende. La suerte de María, (que ha despreciado al "muchacho bueno" que la pretende para sumergirse en el vacío de "la vida oscura", ya sin fe ni amor, hasta terminar en el suicidio), se convierte en una especie de "maldición tanguera": muere para renacer como hija de su sombra, tal vez no para salir de ese destino sino para repetirlo, y no se sabe si la historia contada está en el pasado o en el futuro. Es decir, no es un tema cerrado desde la moral, sino que nos plantea un interrogante. Si el tango nos representa de esa manera en nuestro imaginario, es hora de que nos cuestionemos si queremos continuar embanderados con discursos ya elaborados, predigeridos, listos para combatir a otros, o buscar nuevas formas de interpretar nuestra realidad, que hasta los 60 el tango se había fosilizado bastante como una filosofía que no admitía discusión alguna por parte de tangueros defensores a ultranza de la tradición. Porque la historia de María es, a la vez, del pasado y del presente. Se convierte en un mito sin tiempo que nos interpela.

Del sitio oficial de la obra de Piazzolla y Ferrer, hemos extraído análisis que vale la pena leer, además del texto de la operita que permite leer atentamente el texto mientras se lo escucha .

Además, hemos agregado las letras y los links para escuchar otras canciones de Ferrer y Piazzolla, y de otros autores, mencionados como referencias a tener en cuenta en la interpretación de la obra, en lo que tienen de afín y en lo que se diferencian.

MARÍA DE BUENOS AIRES  

 https://drive.google.com/file/d/1YViDIXLQZKjZjDct-7upQ7FBQ7DWiZsu/view?usp=sharing

LETRAS DE HORACIO FERRER EN Todotango.com

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