Desde hace siglos, la humanidad entera, sin distinciones de ningún tipo, ha coincidido en valorar las estrellas como fuentes de magia y de belleza, iluminación del pensamiento y guía de nuestros pasos, considerándolas como origen de la vida humana y espacio trascendente al que se dirige nuestro espíritu. Razones de más para cuidar el brillo de la propia estrella, y de la constelación que nos orienta. Algo que parecía imposible, usted puede lograrlo con nuestra ayuda si sigue atentamente nuestro consejo.
Lo primero que usted debe tener a su alcance es una buena escalera lo suficientemente larga como para que le permita llegar a las estrellas. (Le recomendamos la más adecuada, la ultraescalera Sideral que puede usted comprar clickeando el link). Como el trayecto es de largo aliento, es conveniente que lleve también el alimento que se ajusta su necesidad. Lo más práctico son los comprimidos alimenticios que llevan los astronautas (clickee aquí para obtenerlos).
Por supuesto, usted deberá ir provisto de los implementos adecuados para limpiar, lustrar y darle brillo a las estrellas en cantidades adecuadas para hacer esa tarea en la constelación que usted elija como preferida. Los mejores son nuestros productos brillastar (clickear aquì).
Le recordamos que las constelaciones se ubican desde la Tierra como si el cielo fuera un simple planisferio, pero una vez iniciada la travesía es inevitable perderse en el infinito si no se utiliza una brújula sideral adecuada, como nuestra Brújula Cósmica Universal (clickear aquí para conseguirla).
Iniciado el recorrido, usted deberá eludir algunos inconvenientes que pueden significar algún peligro para su salud, como la presencia de meteoritos, estrellas fugaces, cometas y basura espacial. Para neutralizar estas situaciones peligrosas, contamos con nuestro equipo espacial antimagnético que los aleja de su cuerpo, permitiéndole llevar a cabo exitosamente su misión (clickear aquì). Si usted es un hombre de fe, disponemos también de medallas y estampitas bendecidas del Espíritu Santo y del Gauchito Gil, a elección (clickear aquì).
Le advertimos que una vez llegado a las estrellas, comprobará usted que están apagadas desde hace mucho tiempo, para lo que le ofrecemos llevar la Super Universal Lamp para poder alumbrarse en su tarea (ver recuadro). Eso no impide que, una vez lustrados los astros, su luz se verá con mucha mayor intensidad, como la luz de los antiguos próceres y pensadores, sabiamente lustrada e ilustrada su memoria con el paso del tiempo. Y usted también pasará a la Historia como el hombre que logró esa hazaña.
El retorno a la Tierra, como el de los cosmonautas, tiene sus inconvenientes. Tendrá usted sus 15 minutos de gloria viralizada, será famoso y como tal, discutido. Más de uno desmerecerá sus logros, calificando su esfuerzo como inútil. La envidia no tiene remedio, pero le recordamos, de todos modos, que no se guíe demasiado por el éxito. Aun en la más tenebrosa oscuridad, lo importante no es la luz de las estrellas, sino no tropezar ni perderse en el camino en la tierra que pisamos. Y el sol y la luna son suficientes, si prestamos atención para observar por dónde vamos, sin olvidar que nunca lo hacemos solos...
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