viernes, 21 de mayo de 2021

UNA APROXIMACIÓN A LOS TEXTOS ACADÉMICOS Y SU INTERPRETACIÓN

1er. DATO IMPORTANTE A  TENER EN CUENTA EN EL MOMENTO DE SU INTERPRETACIÓN POR EL ESTUDIANTE

     Todo texto académico se refiere a un tema en particular: La organización del cruce de los Andes en la Campaña Libertadora de San Martín, La estructura del átomo, La narrativa de Borges, La importancia del mercado mundial a partir de la Revolución Industrial, La economía y su relación con el Estado en Argentina entre 1976 y el presente, etc.

      Ese tema en particular ya nos adelanta sobre qué va a desarrollarse el texto. Si bien el estudiante puede hacerse una idea general de cuál es el tema (historia, San Martín, el mercado mundial, la economía, etc., es importante prestar atención sobre cuál es el subtema en particular que nos adelanta el título, pues nos permite ubicarnos con más precisión, y por lo tanto, compararlo  con otras interpretaciones sobre ese mismo tema sin irnos por las ramas. Si creemos, por ej., que el texto titulado “La narrativa de Borges”, habla sobre Borges, podemos buscar  “Borges” en la red o en una enciclopedia, y encontrarnos con referencias a la poesía de Borges, o a la vida de Borges, y no advertiremos que nos vamos a otras cuestiones que no están directamente relacionadas con el motivo del que se ocupa “La narrativa de Borges”. Esto es importante para superar la actitud del estudiante secundario que va a una fotocopiadora a buscar simplemente “las fotocopias de tal materia”, o de tal profesor.

       Los textos académicos suelen comenzar con algunas referencias al tema a desarrollar, que se plantean como problemas a investigar, y as distintas interpretaciones e hipótesis de distintos autores sobre el tema. Especialmente, se detienen en el marco teórico adoptado, explicando brevemente cuáles son las posiciones de determinados autores sobre el tema, sobre los que se apoya el autor para orientar su investigación o su exposición. Los textos académicos no plantean verdades absolutas, todo es válido mientras forme parte de un debate, todo lo que se argumenta se debe demostrar, y eso se logra con razones y justificaciones que pueden ser rebatidas. El autor, por un lado, debe exponer cuál es ese debate, y qué postura adopta él, basándose en qué otros autores anteriores, y también en qué está de acuerdo y en qué no.

     Luego comienza el desarrollo de su exposición, entrando al tema de un modo ordenado. Frecuentemente, si el tema es complejo, el autor divide esta exposición en distintos subtemas, destacados en letra minúscula negrita, por ejemplo, y a veces, hasta numerados o destacados de un modo especial con viñetas o letras.

     Todo párrafo comienza con una idea principal que lo encabeza. Luego desarroila su fundamentación. Esta puede consistir en razonamientos o exposiciones generales sostenidas como válidas, o de un modo más concreto, con hechos, datos estadísticos, o resultados de investigaciones importantes. Siempre esta segunda parte del párrafo cumple la función de explicar las razones por las que afirmó la postura expuesta al principio.

     Esta estructura de cada párrafo es fundamental. En muchos exámenes y pruebas escritas u orales, el estudiante demuestra tener algún conocimiento desordenado sobre el tema que debe desarrollar, pero que no alcanza a responder satisfactoriamente a consigna. Puede responder, por ej., con datos estadísticos, pero sin haber interpretado qué significan, pues la respuesta habría que buscarla con más precisión en las primeras líneas del párrafo, donde está, inadvertida por el estudiante, la idea principal. Por ejemplo, si la consigna es sobre la comparación entre la primera ola de COVID y la segunda, y nos quedamos en cantidades de casos en la actualidad, dejamos de lado la idea principal: son más casos  que en la primera ola? Se trata de la misma cepa de virus? Se expande más rápidamente? Es decir, los datos, solos, no explican nada. Deben ser interpretados, y esa interpretación suele estar adelantada en las primeras líneas  del párrafo.

     Si queremos hacer un resumen de lo expuesto por el autor en cada párrafo del texto, lograremos armarlo uniendo las ideas principales de todos los párrafos.

    Por lo general, el autor cierra su trabajo con una concusión de carácter general. Si el texto analizado no es un texto completo, sino un capítulo de una obra más extensa, esa conclusión podremos encontrarla en la Introducción o al final del libro. 

tema. Especialmente, se detienen en el marco teórico adoptado, explicando brevemente cuáles son las posiciones de determinados autores sobre el tema, sobre los que se apoya el autor para orientar su investigación o su exposición. Los textos académicos no plantean verdades absolutas, todo es válido mientras forme parte de un debate, todo lo que se argumenta se debe demostrar, y eso se logra con razones y justificaciones que pueden ser rebatidas. El autor, por un lado, debe exponer cuál es ese debate, y qué postura adopta él, basándose en qué otros autores anteriores, y también en qué está de acuerdo y en qué no.

 

     Luego comienza el desarrollo de su exposición, entrando al tema de un modo ordenado. Frecuentemente, si el tema es complejo, el autor divide esta exposición en distintos subtemas, destacados en letra minúscula negrita, por ejemplo, y a veces, hasta numerados o destacados de un modo especial con viñetas o letras.

     Todo párrafo comienza con una idea principal que lo encabeza. Luego desarroila su fundamentación. Esta puede consistir en razonamientos o exposiciones generales sostenidas como válidas, o de un modo más concreto, con hechos, datos estadísticos, o resultados de investigaciones importantes. Siempre esta segunda parte del párrafo cumple la función de explicar las razones por las que afirmó la postura expuesta al principio.

     Esta estructura de cada párrafo es fundamental. En muchos exámenes y pruebas escritas u orales, el estudiante demuestra tener algún conocimiento desordenado sobre el tema que debe desarrollar, pero que no alcanza a responder satisfactoriamente a consigna. Puede responder, por ej., con datos estadísticos, pero sin haber interpretado qué significan, pues la respuesta habría que buscarla con más precisión en las primeras líneas del párrafo, donde está, inadvertida por el estudiante, la idea principal. Por ejemplo, si la consigna es sobre la comparación entre la primera ola de COVID y la segunda, y nos quedamos en cantidades de casos en la actualidad, dejamos de lado la idea principal: son más casos  que en la primera ola? Se trata de la misma cepa de virus? Se expande más rápidamente? Es decir, los datos, solos, no explican nada. Deben ser interpretados, y esa interpretación suele estar adelantada en las primeras líneas  del párrafo.

     Si queremos hacer un resumen de lo expuesto por el autor en cada párrafo del texto, lograremos armarlo uniendo las ideas principales de todos los párrafos.

    Por lo general, el autor cierra su trabajo con una concusión de carácter general. Si el texto analizado no es un texto completo, sino un capítulo de una obra más extensa, esa conclusión podremos encontrarla en la Introducción o al final del libro.

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