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Reproducimos de esta página web algunos fragmentos referidos a su oposición a los escritores del "Boom" de la literatura latinoamericana de los años ´60.
Esa nota, además, pese a su redacción a veces confusa, es muy interesante, e incluye algunos videos con partes de entrevistas a Sabato, hablando de su obra y leyendo algunos párrafos de la obra que lo hizo célebre como escritor de Argentina para el mundo
Sabato se distingue de la mayoría de los escritores del Boom, y por una buena razón. No solo no participa en su voz comunitaria, sino que está en guerra con ella.
Él llama a esa escritura ficción gratuita, superficial y superficial, un sofisticado pasatiempo de la torre de marfil. No tiene ningún interés en el virtuosismo técnico por sí mismo y se niega a preocuparse por la belleza de su prosa.
No es sorprendente que su compatriota Borges sea su objetivo particular. Aunque acepta a regañadientes a Borges autor de Las ruinas circulares, como poeta, se enfurece con su prosa. Incluso se las arregla para tener dos de sus personajes en “Sobre héroes y tumbas” se encuentran con Borges en la calle de Buenos Aires, y después de una juguetona caricatura de sus “tics payasos”, su cara parecía haber sido esbozado y luego medio borrado con un borrador.
Y su aire de modesta ironía, una mezcla de arrogancia secreta y aparente desconfianza, se van y atacan los escritos de Borges, que se califica de cobardes, blasfemo, elevado, pueril, carente de sensibilidad, generosidad y grandeza, y fabricado con bromas pseudofilosóficas’ para no ser tolerado en ningún hombre decente y honorable.
Lo que Sabato quiere es una literatura desnuda y profunda, creada con sangre, relacionada con temas metafísicos universales y situaciones existenciales extremas de soledad y muerte. Aprehensión del todo, cosmovisiones que salvarán el alma.
Su gran modelo es Dostoievski, escritor de Crimen y Castigo, un escritor torturado para quien el estilo es menos importante que la verdad y que no tuvo miedo de enfrentar el problema del bien y del mal. Los escritores son maestros, profetas, santos, mártires. o no son nada.
Jorge Luis Borges y Ernesto Sabato: Una magnífica obsesión literaria
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