TALLER DE VERANO 2022 LAS IMÁGENES POÉTICAS EN LA CANCIÓN POPULAR
Una letra
decididamente surrealista, con imágenes nacidas del inconciente, de la
fantasía, del mundo de los sueños, alejado del lenguaje que usamos cuando
estamos despiertos.
Tanto en la
poesía como en la vida de Jaime Dávalos, el vino está presente acompañándolo de
un modo inseparable pero cargado de significado, relacionado con los duendes de
su inspiración, su creatividad, su comunicación con su yo más profundo. El vino
y la guitarra…
Ambos hacen
surgir, bajo la luna que ilumina los viñedos, la imagen de la amada ausente. La
guitarra deja de ser un instrumento, no sólo es como la lámpara de Aladino que
hace surgir al genio, en este caso, la mujer que ocupa sus sentimientos. Casi
se identifica con ella; mujer y guitarra, guitarra y mujer… la magia de la
poesía no sólo evoca, sino también transforma la realidad en otra dimensión,
donde la mujer ausente está más presente que nunca, se acerca cuando se aleja…
No confundir
con locura: el poeta tiene muy claro el conflicto que da origen al poema: la
presencia de la evocación en la tristeza de su conciencia de su soledad, de esa
ausencia real de la mujer recordada, aunque de una manera tan vívida.
LA
NOCHERA Jaime Dávalos
(Música:
Eduardo Falú)
Ahora
que estás ausente
mi canto en la noche te lleva,
tu pelo tiene el aroma
de la lluvia sobre la tierra.
Y tu presencia en las viñas
doradas de luna se aleja,
hacia el corazón del vino
donde nace la primavera.
Mojada de luz
en mi guitarra nochera
ciñendo voy tu cintura
encendida por las estrellas.
Quisiera volver a verte
mirarme en tus ojos quisiera,
robarte guitarra adentro
hacia el tiempo de la madera.
Cuando esta zamba te canto
en la noche sola recuerda,
mirando morir la luna
cómo es larga y triste la ausencia.
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