TALLER DE VERANO 2022 LAS IMÁGENES POÉTICAS EN LA CANCIÓN POPULAR
LA ÚLTIMA CURVA
Cátulo
Castillo
Lastima bandoneón,
mi corazón
Tu ronca maldición maleva
Tu lagrima de ron me lleva
Hacia el hondo bajo fondo
Donde el barro se subleva
Ya sé, no me digás
tenés razón
La vida es una herida absurda
Y es todo, todo tan fugaz
Que es una curda, nada más
Mi confesión
Un poco de recuerdo y sinsabor
Gotea tu rezongo lerdo
Marea tu licor y arrea
La tropilla de la zurda
Al voltear la última curva (*)
Cerrame el ventanal, que arrastra el sol
Su lento caracol de sueño
No ves que vengo de un país
Que está de olvido siempre gris
Tras el alcohol
Contame tu condena
Decime tu fracaso
No ves la pena que me ha herido?
Y háblame simplemente
De aquel amor ausente
Tras un retazo del olvido
Ya sé que me hace
daño
Yo sé que te lastimo
Llorando mi sermón de vino
Pero es el viejo amor
Que tiembla, bandoneón
Y busca en el licor que aturda
La curda que al final
Termine la función
Corriéndole un telón
Al corazón
(*) Tal vez para facilitar su interpretación, se le cambió (ignoro si fue el autor, los cantores o el público) este verso original a otro "al volcar la última curda". Se perdió un poco el sentido profundo, psicológico, existencial, de esta metáfora construida con una imagen proveniente del turf, por otra de contenido puramente físico (¿"volcar" se refiere a vaciar la botella o el vaso? ¿Hay una última curda para un alcohólico? La última curva da una sensación de final, como lo explicita la última estrofa. Como los caballos (los jockeys, en realidad) que en la última curva de la carrera buscan adelantarse por la izquierda, para hacer más corto el trayecto.
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