miércoles, 4 de septiembre de 2024

LA VIDA CUESTA VIDA / NOCTURNO DE LOS ENCUENTROS

 

LA VIDA CUESTA VIDA

Ahora que las palabras

están gastadas

como los sueños

amansados y amasados para su fabricación masiva

hundidos en el vacío y en el barro podrido de las alcantarillas,

deshilachados

y destrozados en fragmentos dispersos

secos

como las hojas de los árboles

que caen sobre la vereda

mientras la esponja de acero

de la memoria

trata de limpiar recuerdos

oxidados

olvidados

pisoteados,

 

 

recuperan su brillo en esos viejos textos

afilados como bisturíes

implacables

con la clara precisión de lo que construye

alimentados por la atención en el contexto

 

Pero cuidado con que los monos con navaja

no las empuñen y violenten

y las bandas de locos, borrachos y asesinos,

traficantes de ilusiones fáciles

en afiches y spots de las esperanzas muertas.

Las palabras y los sueños son espadas que esperan

a un joven Arturo educado por Merlín  

 

De todos modos,

desconfía del enamoramiento romántico por ellas

hasta convertirlas en conceptos abstractos inasibles

sin abanderados ni destino.

 

Porque las palabras, los buenos textos y los sueños

tienen el corazón de una semilla.

Exigen el cuidado de los sembradores

para dar su fruto.

 

 

 

NOCTURNO DE LOS ENCUENTROS o ESSE EST PERCIPI*

 

A veces, me digo,

la noche

parece abrirse como

una mujer que se nos ofrece desnuda

para disfrutar la maravilla

de recorrer sus valles y nostalgias

su silencioso atardecer en el desierto

con tus manos de búsqueda, delirios, ansiedades

en la piel y el jadeo.

 

Sin embargo, la promesa se esfuma.

La noche, hembra esquiva, es inasible

cuando más crees que vas a poseerla,

y queda la sensación

de que te encuentras solo frente al espejo

percibiendo en tu imagen

en un destello

tu identidad completa,

en toda tu estatura

inexpresable y mansa,

descubierta al fin.

 

Y no hay lugar

para la poesía de los versos tristes

ni la canción desesperada 

ni el tango del eterno fracaso y la traición.

Bien saben los marineros

que el camino es derrota que lleva a algún destino.

 

Porque en la noche habrá

alguien más capaz de percibirte y de ser percibida

ambos sin máscaras ni laberintos,

en condiciones de sentir en cada encuentro

la eternidad en un instante,

la vida de verdad.

 

*Ser es ser percibido, en latín. Frase que sintetiza la postura filosófica del obispo irlandés George Berkeley (1685-1753), según la cual las cosas sólo existen cuando son percibidas por la conciencia. (Una idea tan extrema que no se puede discutir demasiado, pues es muy fácil demostrar lo contrario. Tanta filosofía para terminar pensando como cualquier irresponsable al volante…). De todos modos, suena casi como un hallazgo poético. Especialmente, en el amor.


MI PRODUCCIÓN LITERARIA (LFG)

 ÍNDICE


No hay comentarios:

Publicar un comentario

HORIZONTES

  Tenía los años de mi juventud. El horizonte me parecía lejano, pero no tanto. Al menos, posible. Es decir, el horizonte posible buscado....