miércoles, 1 de octubre de 2025

CAVILACIONES DE LA LUNA por Luis F. Gobea

 

Me siento atraída por este planeta hermoso, por eso giro a su alrededor. No puedo dejar de observar sus cambiantes paisajes únicos, con sus montañas, valles y llanuras, océanos, lagos y ríos, sus playas, su vegetación, sus peces, aves, animales de tan variadas especies…

Pero tiene la belleza de su pecado original, que es la imperfección. Placas tectónicas mal superpuestas, en constantes aunque imperceptibles movimientos, con un fuego interior que le da calor y a la vez lo suele destruir con sus volcanes, terremotos, tsunamis, aludes e inundaciones…

Los hombres que lo habitan son como la Tierra; maravillosos, cambiantes, creativos, e imperfectos. Su gran imperfección no está en sus limitaciones, sino en no reconocer lo maravilloso de su poder interior. Y así les va… Violencias de todo tipo, entre grupos, entre países, por su género, su religión, su situación social, su nacionalidad… sus mismos vecinos. Crean sus propios monstruos con esa actitud, y luego se refugian a la defensiva en la desconfianza, la crítica destructiva, la oposición…, la soledad suele ser compartida de una manera triste, angustiada, incomunicativa, cerrada por la soberbia…La justifican en vez de superarla cambiando su actitud por otra que les saldría naturalmente, pero que ellos mismos han encarcelado con costumbres a las que otorgaron un carácter sagrado, de su identidad de hierro, que a su vez, los lastima y les provoca llanto… o más violencias… ¡Les cuesta tanto salir de su propio ego!

Han necesitado sabios que les hagan ver que en su interior más profundo, encontrándose con su propia naturaleza, está el poder para cambiar las cosas y construir una vida mejor, que tanto ansían. Han inventado ídolos religiosos, políticos, deportivos, siempre buscando salvadores que si no logran satisfacerlos, al menos soñar que los representan en sus deseos, a los que suelen confundir con la realidad…

Pero pese a todo, tienen una gran capacidad de enfrentar dificultades y salir adelante, algo que para los dioses y los poderosos de la Tierra suele resultar desafiante, y se esfuerzan por domesticarlos… Y esa energía que los anima parece incomprensible… Pero han logrado sobrevivir en el desierto, en la selva, en las alturas, a las orillas de ríos caudalosos y violentos, en el hielo, aunque se aglomeran como hormigas en las grandes ciudades más inhóspitas y violentas que la naturaleza… Y también sobreviven a las grandes catástrofes, las de la Naturaleza y las provocadas por su soberbia a la que han solido llamar “civilización”.

Siempre he sido para ellos una presencia muy importante, tal vez por mi cercana lejanía… ¡Si comprendieran lo triste que es estar rodeada de un inmenso océano oscuro, iluminada por infinita cantidad de estrellas lejanísimas, que murieron hace tantos millones de años…!

Me han  convertido en un símbolo de sus deseos… y de sus fantasmas. Unos me consideraron una diosa. Otros, se enamoraron de mi belleza, y me asociaron a todo lo femenino: el amor, el misterio, la luz que ilumina la noche y la hace maravillosa. Otros, me atribuyen desgracias de cuyas causas suelen ser responsables, terribles hechizos y hasta el mal carácter… Yo sólo hago lo que puedo: no soy la que despierta su inspiración artística ni sus sentimientos eróticos, sólo los ayudo a concentrarse en su yo más profundo, donde reside su poder maravilloso. La escasez de oxígeno en el aire en horas nocturnas, es la que les hace bajar su estado de tensión por otro más sensible…  Ese oxígeno que necesitan para vivir, y a la vez los envejece, y los hace recurrir al consumo de antioxidantes para evitarlo… ¡Si comprendieran que  precisamente porque van a morir, estando vivos, debieran valorarlo más…!

De todos modos, eso me hace sentir muy bien, aunque sólo sea una opaca pantalla de la luz creadora de vida del sol… Siento que también soy una parte necesaria de un cierto equilibrio.  Y yo en el fondo, les tengo alguna envidia. Créanme.

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MI PRODUCCIÓN LITERARIA (LFG)



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